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Cuando comenzamos a leer sobre esta pedagogía nos encontramos con un montón de conceptos de los que seguramente nunca habíamos oído hablar y que forman parte muy importante de la metodología y del estudio científico que realizó Montessori, nos encontramos con conceptos como mente absorbente, períodos sensitivos, tendencias humanas, ambiente preparado…. Pero en realidad, ¿Qué significan? Te lo aclaramos:

 

  • Ambiente preparado: Hace referencia al espacio físico en el que se encuentra el/la niño/a, a la importancia de adaptarlo a las necesidades concretas de cada etapa y de adaptarlo al tamaño a ellos/ellas para que puedan desenvolverse de forma autónoma y sin necesidad de depender de un adulto.
  • Mente absorbente: Montessori se refiere a la capacidad del/la niño/a de absorber todo lo que se encuentra en su ambiente (sea positivo o negativo) como mente absorbente, lo compara con una esponja que se llena de conocimientos sin apenas esfuerzo.

 

  • Períodos sensitivos: Son sensibilidades especiales que tiene el/la niño/a desde el nacimiento hasta los 6 años a través de las cuales el/la niño/a aprende de manera natural, con entusiasmo, alegría y sin fatigarse, son transitorios y una vez estas sensibilidades desaparecen, se habrá perdido para siempre la posibilidad de adquirir esas habilidades sin esfuerzos y en un futuro habrá que hacer uso de la voluntad. Estos períodos son el del movimiento, el del orden, el del lenguaje y de refinamiento sensorial
  • Tendencias Humanas: Son instintos comunes en los seres humanos que nos ayudan a adaptarnos al entorno y que guían a la persona a realizar ciertas acciones o actividades de manera inconsciente. A diferencia de los períodos sensitivos, las tendencias humanas se presentan a lo largo de toda la vida. Son inconscientes, espontáneas y se manifiestan como potencialidades creativas. Estas son: Exploración, trabajo, orden, orientación,
  • Desarrollo de la voluntad: Durante los primeros años de vida (sobre todo los dos primeros) los/as niños/as tienen necesidades que deben ser satisfechas desde el exterior (por el adulto a cargo), a partir de los dos años comienza a mostrar conductas en las que demuestran que comienzan a ser consciente de si mismos, lo que les lleva a un camino de independencia y necesidad de autonomía en la que podemos ver como el desarrollo de la voluntad se va formando (si el adulto no interfiere en este desarrollo), necesitando comenzar a tomar decisiones sobre si mismo y sobre sus necesidades.
  • Etapas de desarrollo: María Montessori identificó cuatro etapas de desarrollo en la formación de hombre (dos de crecimiento y muchos cambios y dos de perfeccionamiento) desde el nacimiento hasta la edad adulta. Conocer estas etapas de desarrollo puede permitirnos conocer las particularidades de cada etapa para poder intervenir y favorecer el desarrollo de la mejor manera posible.
  • Libertad: Montessori sostiene firmemente que el/la niño/a necesita libertad para poder desarrollarse y autoconstruirse, consiguiendo a través de ella un alto grado de responsabilidad, lo que deriva en disciplina. Los límites deberían marcarlos el interés colectivo, y deberían centrarse en cuatro pilares básicos: cuando molestamos a los demás, cuando podemos dañarnos a nosotros mismos, cuando podemos dañar o romper el material o cuando podemos hacer daño a los demás.
  • Adulto preparado: El adulto debe intervenir para ayudar al niño/a a conquistar su libertad y autonomía, realizando acciones mesuradas, discretas, respetuosas con los tiempos del niño/a, nunca intrusiva, mostrando una buena dosis de paciencia y capacidad de observación.

Esperamos que después de leer estos términos tengáis una visión más clara de esta pedagogía, que más que eso, es una filosofía de vida.

Aún queda todo un mundo por descubrir y os continuaremos mostrando más en otras entradas.

¡Gracias por leernos!